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Tratado sobre el canto de las ballenas
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Tratado sobre el canto de las ballenas

de Marvin S. García Citalán | T4.E72

Centroamérica alberga aproximadamente entre el 7% y el 12% de la biodiversidad mundial, a pesar de representar solo alrededor del 1% de la superficie terrestre del planeta, gracias a su ubicación en el cinturón tropical y su privilegiada posición entre dos océanos: el Pacífico y el Atlántico. En el ámbito marino-costero, Centroamérica posee alrededor del 12% de las costas de Latinoamérica, con extensos manglares, y el Caribe centroamericano alberga aproximadamente el 3.7% del total global de arrecifes coralinos.

De entre su fauna marina más emblemática destacan las ballenas jorobadas y ballenas azules, que usan aguas centroamericanas como zonas de invernada, donde encuentran entornos tranquilos y seguros, ideales para el apareamiento y el parto. Cada año, una de las migraciones naturales más extraordinarias tiene lugar en el océano pacífico. Las ballenas jorobadas emprenden un viaje que abarca miles de kilómetros. Estos gigantes marinos siguen un patrón migratorio altamente estacional que conecta las gélidas aguas del norte, ricas en alimento, con las cálidas zonas de reproducción tropicales del sur. La población de ballenas jorobadas del Pacífico Norte pasa gran parte del año, desde la primavera hasta principios del otoño, en las frías y ricas en nutrientes aguas de las costas de Alaska y la Columbia Británica. A finales de otoño, cuando los días se acortan y las temperaturas bajan, estas ballenas inician una larga migración hacia el sur. Su destino: las cálidas y protegidas aguas que rodean Hawái, México y Centroamérica. En estas aguas del sur, ocurre algo extraordinario: las ballenas jorobadas dejan de alimentarse por completo. En su lugar, dependen exclusivamente de las gruesas capas de grasa que acumularon durante su temporada de alimentación en el norte. Estas reservas de grasa deben sustentarlas durante todo el invierno, proporcionándoles energía para todo, desde nadar largas distancias hasta criar a sus crías. Para las hembras, en particular, la demanda energética es inmensa, ya que el embarazo, el parto y la lactancia tienen lugar durante este periodo.

Las ballenas jorobadas se encuentran entre los mamíferos que más viajan en la Tierra; algunas pueden recorrer hasta 8.000 kilómetros (o más) de ida y vuelta entre sus zonas de alimentación y reproducción. A pesar de las enormes distancias, estas ballenas muestran una fuerte fidelidad al lugar, lo que significa que tienden a regresar a las mismas zonas de alimentación y reproducción año tras año. Se cree que esta arraigada lealtad a rutas migratorias específicas se transmite culturalmente, de madre a cría, en lo que podría considerarse un mapa migratorio matriarcal. Las madres y las crías suelen nadar juntas durante la migración, y los investigadores creen que este es un período clave para que la ballena joven aprenda la ruta. Estos comportamientos aprendidos son parte de lo que hace que las ballenas jorobadas sean tan fascinantes: no solo son impresionantes desde el punto de vista biológico, sino también culturalmente complejas.

La población del hemisferio sur de las ballenas jorobadas llega a las cálidas costas de Centroamérica entre julio y noviembre y entre diciembre y marzo, la del hemisferio norte, para aparearse y tener a sus crías, siendo sus destinos principales el Golfo Dulce y el Parque Nacional Marino Ballena en Costa Rica, el Archipiélago de Las Perlas en Panamá, y la costa sur de Guatemala.

Una especie migrante que guarda una intensa analogía con la realidad migrante del istmo centroamericano. Este paralelismo no ignora las diferencias obvias —una es un fenómeno biológico, la otra socioeconómico—, pero resuena en su esencia: ambos son actos de supervivencia, ambos implican riesgos enormes, y ambos dependen de la conectividad entre territorios. Según el Migration Policy Institute (MPI por sus siglas en inglés), en 2023 el 28%, esto es aproximadamente 4 millones de personas, del total de inmigrantes no autorizados en Estados Unidos procedían de Centroamérica, principalmente originarios de Guatemala, Honduras y El Salvador. Una cruda realidad social que tiene un impacto real en la economía de estos países, que, en 2025, las remesas, esto es el dinero que las personas expatriadas o migrantes envían desde el país donde trabaja hacia su país de origen, generalmente para apoyar económicamente a su familia o comunidad, representaron en Guatemala alrededor del 21 % del Producto Interno Bruto, el 27 % en El Salvador y el 30 % en Honduras y Nicaragua respectivamente.

Siendo conscientes de la realidad sociopolítica y económica de la región, es inevitable asociar el transitar de las ballenas con el devenir de las comunidades rurales de Centroamérica, especialmente indígenas, y la migración humana. Y en el terreno literario, hay un joven escritor que ha sabido captar ese simbolismo reflejando la importancia cultural y simbólica de la migración de los cetáceos, hibridada con su navegación melancólica por las profundas aguas del pacífico centroamericano. Nos referimos al poeta y editor guatemalteco Marvin Samuel García Citalán.

Hoy en Centroamérica entre líneas, navegaremos por su poemario del Tratado sobre el canto de las ballenas.

Este poemario de Marvin S. García Citalán es una obra introspectiva que utiliza la figura de ese cetáceo como una metáfora de la resistencia y la memoria colectiva. A través de sus versos, el autor explora el dolor humano y el peso del silencio, factores que compara con el canto pausado de los cetáceos. La temática central gravita en torno al desarraigo, la migración y la pérdida, y busca en lo profundo del océano una conexión con las raíces ancestrales.

Tratado sobre el canto de las ballenas se compone de veintiún poemas. Con ellos, Marvin cuestiona la modernidad y la violencia, proponiendo el canto como un acto de sanación y una herramienta para sobrevivir al naufragio cotidiano. El lenguaje es denso y evocador, envolviendo al lector en una atmósfera de silencios, melancolía, ausencias, pero también de esperanzas. En el poema VIII, Marvin escribe:

Hay una ballena muerta en la orilla de la playa

su cuerpo es una ofrenda

que se seca como una flor cortada

es comida para las aves carroñeras

esa ballena

también es el poeta

El canto de las ballenas nace en las profundidades del océano y la poesía intimista de Marvin nace de las profundidades de su experiencia personal. Marvin afirma que “más allá de la palabra inspiración, la poesía es un trabajo; ser poeta es un oficio permanente”. El considera que su obra está basada en lo vivencial y todo su discurso tiene que ver con redescubrir su origen. Está en una búsqueda profunda de sus raíces. Toda su obra va pensada en una forma de reconciliarse con su pasado. Con su poesía, Marvin está redescubriendo su identidad. Él se define como una persona maya quiché, y definirse y asumirse así significa un compromiso para entender y saber si en realidad lo es. En el poema VII, Marvin declama:

El poeta busca la voz del mar

el poeta imagina que es el mar

el poeta es una ballena cantando

en el fondo del mar

A Marvin siempre le han cautivado estos colosales seres marinos que generalmente pasan su vida emitiendo cantos para encontrar a otro ser de su misma especie y así reproducirse para que al final mueran en solitario. De hecho, la génesis de Tratado sobre el canto de las ballenas se produce a raíz de una noticia en la que una gran ballena jorobada fue localizada por pobladores locales en estado de descomposición a la orilla de una playa del pacífico guatemalteco.

Una ballena muerta reposa en la orilla de la playa, su reflejo se dibuja en los ojos de aquellos que observan, seres que algún día también descansarán: esa es la única certeza. La muerte es difícil de explicar; su cuerpo fuera del agua es gris y de a poco las aves y otros animales empiezan a sentir la descomposición de sus restos que ahora serán alimento. El poeta imagina a esa misma ballena surcando aguas profundas, saltando en el océano para luego volver a sumergirse. Los ojos de la ballena se secaron y ahora no ven nada, perlas carcomidas por las gaviotas, la luz atravesando los restos de algo que fue, lo vuelvo a pensar: luz atravesando los restos de algo que fue.

La humanidad en su infinito ego y sus ideas antropocéntricas han subestimado otras formas de vida con la que compartimos este planeta que hoy prácticamente se cae a pedazos. Se ha minimizado la idea de vivir en formas culturales que sean sensibles y respeten la existencia en su máxima interpretación, el cuerpo de una ballena es solo eso: restos.

Busqué el mar

y no olvidé mi origen

fui animal que cambió sobre la tierra

y esta dejó sus marcas en mi cuerpo

encontré en el mar

el arrullo del canto:

ondas silenciosas que atraviesan el agua

soy una soledad

mi naturaleza es migrar

declama el poeta Marvin.

En medio de esa búsqueda, Tratado sobre el canto de las ballenas, representa ser un mapa dibujado desde el naufragio de dos soledades que, paralelamente, se buscan: la del poeta que dejó la tierra y olvidó por qué, y la del cetáceo que, suspendido en la orilla, aún siente el imán del oleaje de sal en sus venas.

Vania Vargas, escritora guatemalteca, expresa que, en Tratado sobre el canto de las ballenas, Kevin Mérida esbozó a los seres del mar: barcos, cetáceos, gaviotas surcando páginas y partituras; y Marvin García evocó un canto, a través de imágenes fragmentadas, como se fragmenta la memoria al despertar.

Y es que, en la edición realizada por Parutz’ Editorial, el canto en verso de Marvin es entretejido con la textura indómita de las ilustraciones de Kevin: piezas creadas a tinta sobre papel que ilustran el misticismo, la soledad y la inmensidad del océano. Las ballenas ilustradas flotan en un entorno etéreo, casi suspendidas entre el cielo y el mar profundo, que simbolizan el silencio introspectivo, un refugio frente al ruido del mundo exterior. Ballenas, casi totémicas, cuyos cuerpos macizos evocan una profunda pacífica melancolía. El ilustrador Kevin captura el canto pausado de los versos de Marvin entretejiendo sus ilustraciones cetáceas con textos y partituras: a veces, las ballenas flotan sobre su propio canto, otras veces, flores blancas simbolizan la pureza y la paz que emanan de esos cantos.

Las ballenas son especies migrantes y Marvin afirma que su naturaleza es migrar. Su poemario bien podría ser la historia de una ballena solitaria en busca de un espacio cálido en donde pasar el mal tiempo y el exilio, de no ser porque es una sucesión de imágenes hermosas eslabonadas en un poema, que, quizá, por estar en voz del mismo poeta, resulte más exacto decir que se trata de un canto. Un canto acerca del viaje, de las profundidades del océano, las montañas, las estrellas, las ausencias, el océano con sus alegrías y sus tristezas, y la calidez de una orilla en la que perecer.

El poeta Marvin convierte, en Tratado sobre el canto de las ballenas, el viaje migratorio centroamericano en una poderosa metáfora de la distancia, la memoria y la búsqueda de un lugar al que llamar hogar. La poesía se manifiesta en el migrante con la emoción de quien descubre el decir, de distintas formas con el alma de quien anda y recorre, de quien vive la incertidumbre y la complejidad del ser humano. En cada verso de los poemas, se manifiesta la búsqueda del sueño y la continua incertidumbre del camino de la vida.

La poesía se convierte en una batalla contra el olvido, hace presente la importancia y responsabilidad de cada ser humano en el curso de la historia. Los poemas son escritos como una demostración de resistencia ante el exterminio y la expulsión que persigue al migrante centroamericano durante su viaje, sus voces se trasladan al papel con el fin de dar a conocer su realidad y mantener viva su existencia ante la inmediatez y opresión que existe. El hambre, el frío, la miseria y grandeza humana son los principales motores de los poemas, la sensibilidad del migrante describe como el ser humano, expuesto ante la sobrevivencia se relaciona con la vida, la muerte y el destino de nuestra sociedad, ya desnudo de imágenes, simulaciones y mentiras.

En el poema XVI, Marvin recita:

Soy el recuerdo

playa silenciosa

ola golpeando la tierra

soy un animal solitario

busco el sol

veo desde acá la inmensidad de la noche

soy el recuerdo

de otros mares

de otras aguas

de otros cantos

Este tratado del canto de las ballenas borra la línea de flotación entre especies. Nos revela como migrantes de ecosistemas distintos pero análogos: ellas, del terreno líquido; nosotros, del paisaje vasto de la memoria. La ballena lleva consigo el mapa de un territorio que ya no existe: la tierra firme de la que partió hace millones de años. Su canto no es solo sonido, sino el hilo umbilical que la mantiene unida a sus orígenes. Para no olvidar que un día se fue. La soledad de la ballena es nuestra soledad; su viaje sin fin habla de nuestros propios tránsitos interiores. Nos identificamos con su migración, aunque nunca hayamos surcado un océano.

Para Marvin García Citalán, “la poesía es la búsqueda de la sensibilidad y de la intuición. El hecho poético tiene que ver con la intuición, la interpretación de la realidad y con la espiritualidad”. Es una interpretación de las cosas, que se acuerpa en cualquier cultura… El respeto al otro, el respeto a la naturaleza, tener claro de dónde venimos y hacia donde vamos. Tal vez nunca se va a encontrar una respuesta acerca de lo que es la poesía, pero este poeta tiene claro que la poesía es un ejercicio que puede servir para el espíritu. Y ahí es donde radica el poder transformador de su poesía. Marvin no intenta explicar el canto. Lo habita poéticamente. En su composición XIII, Marvin exclama:

Las ballenas despiertan

y descubren que el tiempo en el mar

no existe

la marea alta

cubre el canto que se convierte en otra criatura

las ballenas hablan

se abrazan

se reconocen

y dan vueltas como remolinos

ahora son una mano que dice adiós

un barco que se pierde en la línea

que une el mar con el cielo

En diversas tradiciones literarias y orales de América Latina y el mundo, la ballena es vista como un guardián de la memoria terrestre. Distintas crónicas y relatos populares sitúan a estos mamíferos marinos como los pilares que sostienen el equilibrio de las aguas. La ballena simboliza la resiliencia, la protección del conocimiento ancestral y la conexión mística entre el ser humano y los misterios insondables del mar.

los animales marinos

entienden perfectamente

que todos merecen perdón

el corazón agradece

que aquello que encontró en el agua

fue una ballena

y no un arpón

escribe el poeta en su composición XV.

Para los pueblos indígenas de todo el mundo, las ballenas poseen un profundo significado espiritual y cultural, sirviendo como símbolos de conexión con el mundo natural y los espíritus ancestrales. En la cultura inuit, las ballenas son veneradas como proveedoras de sustento y guardianas espirituales, y sus prácticas de caza tradicionales se rigen por estrictos rituales y ceremonias. De manera similar, los maoríes de Nueva Zelanda consideran a las ballenas seres sagrados, que encarnan la esencia de sus ancestros y la fuerza vital del océano. Y en las tradiciones de los nativos americanos, la ballena simboliza sabiduría, longevidad y la importancia de vivir en armonía con la naturaleza.

Este libro sugiere que hay una memoria ancestral, colectiva, que trasciende la experiencia individual. Una nostalgia por el origen, por el estado anterior a la conciencia, por la unidad perdida.

El océano y el cielo son dos espejos

que se sostienen entre sí

escribe Marvin en su poema XII.

Esa imagen versada simboliza la conexión entre el cielo y la tierra, lo visible y lo oculto, lo humano y lo animal. Y el canto de la ballena, en forma de versos, es el eslabón.

Tratado sobre el canto de las ballenas es, en última instancia, un ejercicio de escucha. Es una invitación a sentir la conexión con lo que está más allá de nuestro hábitat, la certeza de que pertenecemos a una red más vasta y misteriosa de lo que podemos comprender. Y la melodía del canto de las ballenas que Marvin patentiza a través de sus versos es de la misma intensidad que la de la ballena a la que los científicos denominaron la ballena más triste.

A finales de 1980, el Dr. William Watkins, de la Institución Oceanográfica Woods Hole encontró el registro del canto de una ballena que era muy diferente al de las demás. Demasiado alto, extremadamente alto, en torno a los 52 Hz. La mayoría de las ballenas utilizan un canto que entra dentro de las frecuencias que van desde los 15 a los 25 Hz. Pero nunca los 52. Es algo extraño y único dentro del mundo del mar… solo ella, solo esta bella criatura del océano es capaz de alzar sus tristes melodías por el mundo acuático, en su “escala vocal demasiado alta”, sin escuchar jamás respuesta a sus llamadas: la ballena más triste la llamaron.

Y leer los poemas de Marvin es, tal vez, como dejarse atrapar por el lánguido cantar de esa ballena solitaria, pues el lector sí logra captar la intensidad poética del canto de Marvin. Este poeta intimista convierte una experiencia privada —amor, pérdida, deseo, miedo, memoria— en versos que son verdaderos bálsamos de soledad, ausencia, y sobre todo quietud y paz.

Nacerán flores en el mar

llevarán el nombre de aquellos

a los que se les ha inundado el corazón

en medio de cualquier tormenta

recita Marvin en su poema XVIII.

Las ballenas pueden comunicarse a enormes distancias mediante sonidos que atraviesan el océano. Pero los versos de Marvin no sólo atraviesan el océano, sino que también transitan soledades y ausencias, atraviesan voluntades; te envuelve la quietud con su lectura; estos cantos versados de Marvin generan un silencio tal que te permite escuchar tu propia voz, tus propios sentimientos y por supuesto, abrazar tus propias emociones. Pues como afirma el poeta Marvin García Citalán,

este poema será como el mar.

Marvin Samuel García Citalán escribió Tratado sobre el canto de las ballenas y Parutz Editorial la publicó en 2025, incluyéndola en su colección La raíz es el fuego.

Marvin Samuel García Citalán nació en 1982. Poeta, editor y gestor cultural guatemalteco. Fundó junto a otros poetas quetzaltecos el grupo literario «Ritual» con lo cual inició el nuevo movimiento artístico-cultural de Quetzaltenango. Desde 2003 dirige la asociación Metáfora y el Festival Internacional de Poesía de Quetzaltenango, considerado como uno de los mejores festivales de poesía en América Latina. En 2010 junto a varios poetas fundó la red «Nuestra América» de festivales de poesía. De sus libros publicados, mencionaremos los títulos No somos los mismos, Solamente el cielo, El tiempo no se vende, Las raíces de la nostalgia y, por supuesto, Tratado sobre el canto de las ballenas. Sus textos han aparecido en antologías de México, Centroamérica, Colombia, Cuba, Chile, España, República Dominicana y Guatemala. Ha participado en varios festivales y encuentros de poesía en América Latina. Ha sido asesor y coordinador de varios proyectos culturales de Guatemala y Centroamérica y es un asiduo escritor de columnas de opinión para medios de Guatemala. De los galardones recibidos, en 2016, el Gobierno de Guatemala le otorgó el cambio de la Rosa de la Paz y fue nombrado Embajador de la Paz por su trabajo en el arte y la cultura del país. En 2022 ganó la 32 edición del certamen Victor Villagrán Amaya con el poemario «La memoria de las piedras» y en 2025 recibió el reconocimiento a la Gestión Escénica Iberoamericana «Guillermo Heras».

Kevin Mérida es un artista visual guatemalteco. Graduado en Antropologia por la Universidad de San Carlos de Guatemala, es egresado de la Escuela Nacional de Artes Plásticas. Estudió fotografía en La Fototeca, Pintura Avanzada y Arte Contemporáneo en la Escuela Municipal de Arte. Desde el 2012 exhibe en diversas galerías en su país de residencia y algunas participaciones en el exterior. Su obra forma parte de colecciones públicas como la pinacoteca Roque Dalton de la Universidad de El Salvador y en el Museo UNIS Rozas-Botrán de la Universidad del Istmo, además de diversas colecciones privadas. Ha ilustrado también las portadas de los libros Proclama de pólvora y deseo de Waleska Monterroso, Sustancia de Hígado de Michelle Recinos, Biografía de la imaginación de Javier Payeras, entre otros.


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Fuentes consultadas:

  • García Citalán, Marvin S. Tratado sobre el canto de las ballenas. Guatemala: Parutz Editorial, 2025. ISBN: 978-99939-2-495-1.

  • La memoria de las piedras, poemas de Marvin García (2023). En: El escarabajo, revista hispanoamericana de arte y cultura (10 de marzo). Recuperado de: enlace

  • Mendizábal, Ana Lucía (2025). Marvin S. García Citalán: “Yo me debo a la poesía”. En: EP investiga (16 de noviembre). Recuperado de: enlace

  • Velásquez, Adrián (2018). Marvin García: “El país necesita pensar desde otras formas, necesita reconciliar su pasado, necesita entender su futuro”. En: La prensa de Occidente (15 de julio). Recuperado de: enlace

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  • The Cultural Significance of Whales: Legends, Myths, and Symbolism (2024). En: Spinnaker (24 de mayo). Recuperado de: enlace

  • ¿Qué es lo que cantan las ballenas? (2026). En: Gazeta, de la A a la Z (22 de febrero). Recuperado de: enlace

  • La historia de la ballena más triste (¿2026?). En: La mente es maravillosa. Recuperado de: enlace

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  • Serrano Menero, Mónica. Martel Cros, Carlota (2018). El arte de la soledad. Cómo los pintores representan la epidemia del siglo XXI. En: Moon Magazine (21 de junio). Recuperado de: enlace

  • Fernández Paz, Berta (2020). Edward Hopper: retrato de la soledad moderna En: La piedra de Sísifo (22 de abril). Recuperado de: enlace

  • Vargas, Vania (2026). Tratado sobre el canto de los poetas. En: Plaza Pública (20 de marzo). Recuperado de: enlace

  • Zardetto, Carol (2025). Marvin García Citalán: «Los proyectos culturales tienen un único y claro fin: generar nuevas formas de convivencia.» En: Plaza Pública (19 de noviembre). Recuperado de: enlace

  • García Citalán, Marvin S. (2022). Del libro, el lenguaje y la memoria. En: Plaza Pública (23 de abril). Recuperado de: enlace

  • García Citalán, Marvin S. (2022). Sobre la gestión cultural en Guatemala. En: Plaza Pública (6 de agosto). Recuperado de: enlace

  • Barrientos, Ricardo (2026). ¿Cuál es la realidad del flujo migratorio? En: Plaza Pública (26 de marzo). Recuperado de: enlace

  • Dasema, Rebecca. Batalova, Jeanne (2025). Inmigrantes centroamericanos en los Estados Unidos. En: Migration Policy Institute (14 de agosto). Recuperado de: enlace

  • Antes de pasar la frontera. Poesía de migrantes centroamericanos (2013). En: Círculo de poesía (25 de mayo). Recuperado de: enlace

  • Ballena jorobada ([2026]). En: International Whaling Commission. Recuperado de: enlace

  • Schulz, Nic (2025). The Migration of the North Pacific Humpback Whale. En Ocean Wise (28 de octubre). Recuperado de: enlace

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