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Relatos tenebrosos
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Relatos tenebrosos

Mario Martínez (El Salvador) | T3.E65

Centroamérica, heredera de la hibridación de las culturas indígena, española y africana, es poseedora de infinitos mitos, cuentos y leyendas. A lo largo de su historia, sus pobladores han construido, deconstruido y mezclado los mitos y leyendas con la realidad histórica. Los cuentos y leyendas centroamericanas beben del imaginario creativo y vivencias populares; nos abren una ventana a un mundo mágico de paisajes misteriosos, animales exóticos, costumbres peculiares, de ánimas, aparecidos y espantos. Son relatos que desafían una realidad, la centroamericana, que se debate entre la crudeza de la vida cotidiana y la capacidad resiliente de sus pobladores para afrontar un perpetuo legado de la inequidad y exclusión social.

La literatura centroamericana es rica en grandes escritores y escritoras, y el sustrato de las leyendas oscuras y personajes atormentados se filtran, de una u otra forma, en las propuestas creativas de sus principales representantes literarios. Las apariciones son una constante en la experiencia mesoamericana y de cierta manera, independientemente de sus formas, manifestaciones y de que provoquen sustos o no, son testigos del interactuar entre vivos y muertos, constructores de los imaginarios colectivos, canales de saberes antiguos que se prolongan en el tiempo. Los relatos contemporáneos centroamericanos son herederos tanto de la magia que desprenden personajes oscuros compartidos, aunque con algunas variaciones, y aparecen en los imaginarios de Honduras, Guatemala, El Salvador Nicaragua y Costa Rica como La Tatuana, La Llorona, El Cadejo, La Siguanaba, El Cipitio o La Cegua así como del legado de narradores de lo real maravilloso, lo fantástico como el guatemalteco Miguel Ángel Asturias, el nicaragüense Rubén Darío, el salvadoreño Salvador Efraín Salazar Arrué, más conocido por su seudónimo Salarrué, o el hondureño Jorge Montenegro.

En cualquier caso, la literatura es una expresión artística que se enriquece de la realidad que envuelve a los narradores y poetas. Cada obra literaria es el resultado de una fusión entre la imaginación del escritor y los elementos de su entorno. Y definitivamente la realidad centroamericana proporciona esa inspiración fusionada a los narradores y poetas del istmo se patentiza, de una forma más o menos intensa, en los diferentes horizontes literarios que se desarrollan. En la Centroamérica del siglo XXI existe una pujante generación de escritores, principalmente narradores, que comparte los rasgos mágicos de una literatura que se nutre de la realidad cotidiana tamizada por su mirada creativa nacida en años de democracia, pero consciente de un cercano y muy cruento pasado. Escritores que en cada historia recurren al horror, a lo increíble, a lo extraño, para mezclar elementos de la vida cotidiana con otros sobrenaturales. Tal y como podemos patentizar en la obra Relatos tenebrosos del escritor salvadoreño Mario Martínez.

Relatos tenebrosos de Mario Martínez reúne cinco textos en los que permean lo real y ordinario, lo cotidiano mezclados con lo inverosímil como fórmula narrativa. Los relatos de Mario funcionan a menudo como un reflejo de miedos sociales, familiares y políticos, convirtiendo lo cotidiano en una pesadilla, en su afán de explorar el lado oscuro del ser humano. Estos relatos son narrativas fluidas y contemporáneas, alejadas de cualquier estilismo literario, en las que impacta el comportamiento de sus personajes, su sobresaltado desarrollo y finales tan trepidantes como inesperados.

La venganza de las moscas es el primer relato tenebroso de Mario Martínez en el que unos maltratados insectos deciden vengarse de Timmy, cuyo pasatiempo preferido es matar moscas. Su trágico final afectará a toda la familia del protagonista.

En este relato, Mario nos narra:

Entonces aproximó su vista a una de las rendijas del armario cuyo interior era totalmente oscuro. En ese instante, dos moscas salieron con dirección a su rostro con el fin de atacarlo, seguidas de otras cada vez más enfurecidas.

¡Un cuervo me persigue! es el segundo relato de esta obra. En este, un anodino trabajador de una maquila de ropa suele descansar en la banca de un parque después de la jornada laboral. Un día descubre que un cuervo lo observa, sin presagiar el desenlace que tendrá, días más tarde, el encuentro con este pájaro.

Mario Martínez nos cuenta:

Me he levantado lentamente, me coloqué el gorro de mi suéter y me he dirigido a casa. No puedo obviar mirar, de vez en cuando, al cuervo. Se ha posado en la banca, justo en la parte en la que me siento, y me observa, o esa impresión me da. Ha cesado de graznar. Creo que mañana pasaré de largo por el parque.

Aparición es el tercer relato y el que, tal vez, su lectura nos deja una huella psicológica más profunda. Trevor, un joven estudiante de medicina y de escasos recursos, vive sumido por sus estudios y la nostalgia de tener a su familia lejos. Esta malvive en su pueblo gracias a una pensión de invalidez de su padre. Tras culminar exitosamente el cuarto semestre, decide ir a visitarles pues su padre se encuentra gravemente enfermo. Pero antes, Trevor decide viajar con su compañera de apartamento, también estudiante, pues la familia de ella le ofreció una ayuda económica para su familia. El no se imaginaba el desenlace tan trágico que tendrá esta decisión.

En este relato, Mario Martínez narra:

Transcurrieron cerca de veinte minutos y Trevor despertó. Inmediatamente, miró a su costado. Celine no estaba ya. En su lugar, había un hombre extremadamente flaco, calvo y con una dentadura prominente, que lo miraba fijamente con una sonrisa tétrica.

¿Mi hermano es un vampiro? es el cuatro relato tenebroso de Mario. La trágica historia de una familia de dos hermanos, sus padres, su perro llamado Domby, y la sombra de la sospecha de que uno de los hermanos es un vampiro, especialmente el día que encontraron a Domby muerto, con dos pequeñas incisiones en su cuerpo.

En este relato, el autor escribe:

Domby seguía ladrando. Pero al estar a unos cuantos pasos de él, un aire extraño me envolvió. M pareció ver una sombra que se escurría y enfoqué la linterna en esa dirección. No había nada. Domby estaba gimiendo.

Cierra la obra tenebrosa de Mario Martínez el relato El pacto con Don Goyo. Gregorio, esto es Don Goyo, es el propietario del rancho El Guarumal. Con mano firme administra la propiedad y sus empleados, junto a su abnegada esposa Doña Soledad. En el pueblo se rumoreaba que don Goyo había hecho un pacto con el diablo pues sus tierras eran cada vez más prósperas y nunca se enfermaba. De todo su ganado, por alguna razón destacaban los guajolotes, esto es una suerte de pavos, pues estos eran intocables. Sin embargo, un suceso acaecido en una noche trágica, el pueblo descubrirá que don Goyo era más que un temido patrón.

El autor nos relata:

Todas las noches, Don Goyo se encerraba en su cuarto, pues dormía solo. Llegada la medianoche salía por la ventana, misteriosamente transformado en guajolote. Se dirigía a los alrededores a espantar a los vecinos, especialmente mujeres y niños con el fin de “robarle la energía” y volverse más fuerte. He ahí el secreto de su enviable salud.

Mario Martínez, en su producción literaria, principalmente en la poética, refleja su admiración de dos importantes figuras de la poesía en lengua española: el poeta salvadoreño Alfredo Espino, conocido por su lirismo sencillo y su conexión con la naturaleza de El Salvador, y el escritor español Antonio Machado, otro referente en materia de poesía paisajista. Y en su literatura tenebrosa, Mario rinde un velado homenaje a los clásicos de la literatura gótica.

Su relato La venganza de las moscas nos evoca al cuento de Katherine Mansfield, publicado en 1922 y titulado La mosca: una historia que aprovecha los elementos cotidianos, como una mosca atrapada en un tintero, para desarrollar una profunda crítica sobre la naturaleza humana. La influencia de H. P Lovecraft y el estilo de Edgar Allan Poe se atisba en el relato ¡Un cuervo me persigue! El relato de El cuervo de Allan Poe sigue a un narrador sin nombre, que al principio está sentado leyendo con la intención de olvidar la pérdida de su amada Leonora. Este oye un golpeteo ligeramente fuerte en la ventana. Cuando el joven va a investigar, un cuervo entra a su habitación. Y con el relato ¿Mi hermano es un vampiro?, Mario Martínez nos evoca el relato El vampiro, publicado en 1819, por John William Polidori, considerado el fundador del género de terror.

La literatura de terror latinoamericana destaca por fusionar el horror psicológico y sobrenatural con el realismo mágico, la angustia social y el folclore local, en la que brillan autores como el uruguayo Horacio Quiroga, la argentina Mariana Enríquez, y los mexicanos Amparo Dávila y Carlos Fuentes, explorando temas como la locura, el folclore y lo macabro en escenarios cotidianos. Y Mario Martínez, con los relatos tenebrosos, crea su propio metauniverso con textos que nos sumergen en esta literatura oscura latinomaericana. Ejemplo de ello es el relato El pacto con Don Goyo que definitivamente evoca el cuento Un pacto con el diablo del escritor mexicano Juan José Arreola.

Mario narra en este relato:

Don Goyo no era del agrado de los habitantes vecinos, pues aseguraban que todo lo que poseía tenía orígenes sobrenaturales o, como lo llamaban frecuentemente, “Pacto con el diablo”. Esto no era simple coincidencia, pues Don Goyo tenía una inexplicable suerte: sus animales cada vez aumentaban en número, y las tierras se volvían más y más prósperas. Nunca se enfermaba.

En los relatos de Mario Martínez, la violencia y el terror flotan en el aire de todas las cosas y, sin embargo, lejos de resultar paralizantes, son el principal combustible para la imaginación; tal vez la serie de ilustraciones realizadas por Osmund y que acompañan a cada relato tienen algo que ver en esto.

En el relato Aparición, el escritor narra:

La mujer caminaba a prisa. Trevor le gritó, y trató de darle alcance. Cuando estuvo cerca de ella, puso la mano derecha en su hombro y la giró con violencia. Notó que no tenía rostro. Entre los mechones de cabello, solo se divisaba una piel pálida, sin ojos ni boca. Segundos antes de desvanecerse.

Lo fantástico ha estado presente en el imaginario centroamericano desde la tradición oral, que aún forma parte de la cultura e identidad de los pueblos originarios, a través de las tradiciones folclóricas y los cuentos de camino; pero es hasta el siglo XIX que las obras formales de la narrativa breve muestran indicios de experimentación con temas relacionados con lo que luego será conocido como el género fantástico.

Los mecanismos de base para construir el texto fantástico, buscan primordialmente introducir algo inexplicable y provocar inquietud en el mundo de apariencia normal, con el objetivo de revelar que la realidad no funciona como se cree. En el caso de los relatos tenebrosos de Mario Martínez, son animales cotidianos como las moscas, un cuervo, el amigable golden retriever o los guajocolotes, conocidos en Centroamérica como chompipe, chunto o chumpe, pavipollo o pavo. O personajes como un trabajador de uan fábrica con una vida sin sobresaltos, familias con una vida común, un estudiante universitario proveniente del área rural o un prepotente finquero.

Ese elemento fantástico cumple la función de modificar las situaciones planteadas, rompiendo la estabilidad y provocando un desequilibrio, que será restaurado al final del relato. Los recursos de la narrativa fantástica están orientados a maximizar este efecto, construyendo una serie de pasos que develen la transición entre un estado y otro para acentuar su carácter de transgresión. Y con el escritor Mario Martínez nos sumergimos en una transición contínua entre la sorpresa y el espanto cuando lo cotidiano, sin darnos cuenta, se convierte en espeluznante.

Como el propio autor manifiesta, sus relatos tenebrosos aspiran a asomarse por la ventana del interesante subgénero del terror; en cada historia se pretende mezclar elementos realistas con otros sobrenaturales. Y Mario Martínez aborda desde lo oscuro y el horror para describir espacios, conflictos y dinámicas, como parte de una tradición literaria que se renueva constantemente, siendo consciente del contexto sociocultural que lo envuelve. Pues con las narrativas de Mario, lo tenebroso está más presente y cercano de lo que nosotros creemos.


Mario Enrique Martínez González escribió Relatos tenebrosos y Punto fractal editores lo publicó en 2025.

Mario Martínez nació en 1997. Es un educador y escritor salvadoreño. Desde temprana edad, mostró una profunda inclinación por las letras. Ha dedicado su carrera profesional a la enseñanza de Lengua y Literatura en instituciones privadas de El Salvador. De hecho una de sus primeras obras publicadas fue un Manual de acentuación y puntuación de la lengua española.

Entre sus obras principales figuran Versos de mi tierra, un poemario inspirado en escritores nacionales como el poeta salvadoreño de inicios del siglo XX, Alfredo Espino; De prosas y versos, una versátil antología personal que comprende desde una micronovela de ciencia ficción, pasando por una serie de cuentos infantiles, hasta una pieza de teatro de corte trágico, Relatos tenebrosos y Cuentos y fábulas en verso. Como parte de su trayectoria profesional, ha impartido talleres de poesía y colabora en círculos literarios de universidades de la región centroamericana. Este autor es un asiduo columnista en periódicos de El Salvador y colabora con la revista académica y literaria Polilla.

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Fuentes consultadas:

  • Martínez, Mario. Relatos tenebrosos. San Salvador: Punto Fractal editores, 2025. ISBN: 978-99961-2-996-4.

  • Merino, Marbely (2024). «La literatura le permite a uno abordar diferentes temas y diversas formas de cómo hacerlo», Mario Martínez, escritor y docente. En Diario El Salvador (31 de enero). Recuperado de: enlace

  • Díaz, Jhoel (2023). Maestro salvadoreño presenta “De prosas y versos”. En El mundo (22 de noviembre). Recuperado de: enlace

  • Merino, Marbely (2025). Maestro salvadoreño lanza su libro «Relatos tenebrosos» En Diario El Salvador (27 de marzo). Recuperado de: enlace

  • Díaz, Jhoel (2023). Autor salvadoreño Mario Martínez presenta su libro “Relatos tenebrosos” En El mundo 17 de abril). Recuperado de: enlace

  • Márquez, Rebeca (2024). Horror: un género literario en boga. En Librotea (31 de octubre). Recuperado de: enlace

  • Los poetas del susto (2019). En Elboscoso (24 de junio). Recuperado de: enlace

  • 22.12.02. Leyendas oscuras de Centroamérica (2022). En emociones entre líneas podcast (15 de octubre). Recuperado de: enlace


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